5º Parte
En un alarde de saber sobre las ciencias mas trascendentales del hombre y su mundo, Mariano de Arguelles y Sabino, conocidísimo físico e ignorado pastor nos habló, estando un día de visita por el pueblo, sobre una de las leyes mas importantes de la física, la ley de la Gravedad. Saber bien amigos, nos dijo, que si estamos pegados al suelo es por esta, por esta ley.
Revisando las leyes del caudillo, Vicente, el Ingeniero del Pueblo, observó que ninguna de ellas nos obligaba a respetar la ley de la gravedad, si bien las leyes del caudillo eran las únicas y justas, no teníamos porque seguir sometidos a una ley impuesta por la tal física. Convencido de ello se dispuso a desobedecerla y encontrándose en medio de la plaza del pueblo lo hizo, su cuerpo empezó a ascender, la gente que allí se encontraba sorprendida por tal acontecimiento quiso imitar a Vicente y en cuestión de unos minutos la mayor parte del pueblo levitaba por las calles. Sabido ya por el Capitán Villaescusa de este acontecimiento se dispuso a sosegar esta rebeldía y como es normal obligó a los Aroleños a respetar esta ley, aunque no fuera del caudillo era una ley y como tal hay que respetarla.










3 comentarios:
A mi me encantaría violar esa ley a menudo xD
Tremendo
A mi tambien, la verdad...
De hecho creo que lo hice un par de veces ya :P y la ley tambien me persigue por eso...
jajaja
vaya por eso debe ser que no podemos hacer eso...habrá que pedir a los políticos que nos dejen saltar esa prohibición!:)
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