Pensamiento crepuscular

Nunca pensé que me daría cuenta de que estoy muerto, pero así es, estoy definitivamente muerto. Mi camiseta blanca llena de sangre, estoy tirado en el suelo inmóvil, y noto una extraña sensación…bueno no noto nada, esa es la extraña sensación, todo esto y las puñaladas que me han dado en el muslo, estomago y creo que también en el corazón son las mayores pistas que tengo para saber que estoy muerto.

Ya han pasado varias horas alguien podría haberse dado cuenta ya de que estoy tirado en la alfombra de mi salón, joder Rocío se va a poner furiosa está todo lleno de sangre, aunque pensándolo bien ese no será el mayor de sus preocupaciones cuando vuelva de casa de su hermana, ¿un marido en el suelo muerto? Esa si que es una buena preocupación.



Tengo que levantarme y llamar al doctor Valera, he vuelto a crear una ilusión que no existe, mas me vale recoger todo este desorden antes de que venga Rocio, joder Rocio no existe, y que desorden hablo si sigo sentado en el sofá, he vuelto a caer. Aunque sea tarde tengo que llamar al Doctor Valera.

- Yo: ¿Doctor Valera?
- Doctor: Si, dígame.
- Yo: Soy Víctor García.
- Doctor: ¿Quién?
- Yo: Si, Víctor García, soy paciente suyo.
- Doctor: Caballero por favor no haga bromas, yo soy antropólogo.

4 comentarios:

yurenaguillen dijo...

El texto es muy original. Juegas perfectamente con la confusión, con los límites de la realidad y de la ficción.
Un abrazo grande.

Helena dijo...

Por un momento te he visto tirado en la alfombra ensangrentado... quiero mass relatossss massss :P

Beeril dijo...

Me encanta ese enredo de realidades, juegas muy bien con ellos!!!

Saludos Akematon!

Arolternell dijo...

Está muy bien. No conocía esta faceta de tu estilo al escribir. Pero sigo esperando ansioso la continuación de la puebla de los aroles.

 
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